karma

El karma existe, aunque es conocido por diversos términos o conceptos.

El karma es la conexión que tenemos las personas con el universo. Es el flujo de la energía que mandamos y recibimos del cosmos.

¿Qué afecta al karma?

La Ley kármica

Hay una ley kármica que indica que todo lo que mandas al universo, te será devuelto en la misma medida.

De hecho, es en la ley kármica donde podemos encontrar muchas respuestas sobre lo que nos ocurre.

¿Te has preguntado por qué hay cosas que siempre te salen mal? ¿Estás utilizando una energía negativa en todo lo que haces?

Tienes que ser responsable con tus acciones, porque irás acumulando la energía que a ellas apliques. Y esa energía volverá a ti, tarde o temprano.

Como decía Confucio; no hagas a otros lo que no quieras que te hagan a ti.

Cómo afecta el karma en tu vida

Vas a recoger lo que siembres. Tu actitud ante la vida es esencial para entender la ley kármica.

Toda acción tiene una reacción. Aquello que haces y que perjudica a los demás, acaba perjudicándote a ti mismo.

Sentimientos como el odio, la envidia o el rencor conllevan una energía negativa, provocan un mal karma.

Es lógico pensar que si te muestras hostil con las personas de tu entorno, también recibirás hostilidad por su parte.

Pensamiento positivo

Cuando te enfrentas a un reto con un pensamiento positivo, acabas resolviéndolo favorablemente. Esto no implica que siempre consigas aquello que te propones. En ocasiones, el hecho de no cumplir un objetivo, puede ser lo mejor que te ha pasado.

Pero, tener un pensamiento positivo, te permitirá entender mejor tu existencia. Valorar más lo que tienes, tener mayores satisfacciones y vivir con mayor plenitud.

Causa y efecto

Tu comportamiento tiene unas consecuencias. Todo lo que se produce, tiene aquello que lo provoca.

Quizás te preguntes por qué no tienes suerte en el amor. Por qué no consigues que nadie te quiera como crees merecer. Pero, ¿te has planteado la forma en la que quieres tú? Puede que tengas una actitud demasiado egoísta, puede que seas una persona demasiado insegura. Puedes ser excesivamente desconfiada  y ves enemigos donde no los hay.

Reflejamos en los demás nuestros propios temores. Echamos la culpa al otro de lo que nos sucede. Criticamos y prejuzgamos, descargando nuestras frustraciones sobre los demás.

Y así es como nos ven también los otros. Les estamos marcando cómo deben actuar con nosotros.

El bien y el mal

Cuando hablamos del karma, irremediablemente hay que hablar de lo que es bueno y malo. En este punto, se generan cierta controversia.

Pero simplemente hay que reconocer aquello que sabes que te está perjudicando a ti y a los demás.

Todo aquello que provoca emociones negativas como el odio, la venganza, la violencia, etc… Te perjudica a ti y a tu entorno. Y son las que tienes que evitar para tener un buen karma.

Al potenciar la alegría, la bondad, el perdón, la tolerancia, el respeto, el amor.., estarás aportando energía positiva para tu karma. Algo que afectará directamente a tu vida y que te aportará mayor felicidad y plenitud.

Poner en práctica esta actitud y pensamiento, es lo que confirma que el karma existe.

Leave a Comment

Your email address will not be published.

You may also like