superación personal

Sentimientos de tristeza, entumecimiento, cansancio, agotamiento o ira son algunos de los síntomas del estrés post-traumático que, a veces, se ven agravados cuando intentamos disfrazarlos mediante el consumo de sustancias tóxicas.

Cada vez que vivimos una situación traumática, nuestro cuerpo genera hormonas de estrés que inundan nuestro organismo. Pero, afortunadamente, hay métodos que podemos utilizar a diario para recomponernos de la tragedia y salir adelante.

Mover el cuerpo

Cuando se produce un trauma, nuestra primera reacción es quedarnos paralizados sin saber qué hacer. Nuestra respiración se altera y nuestros músculos se tensan. Mientras esto ocurre, nuestro cerebro empieza a segregar sustancias químicas que aun nos dañan más como la adrenalina, el cortisol o la histamina.

Para evitar que estas sustancias se hagan con el control absoluto de nuestro cuerpo, es necesario moverlo. El yoga o los estiramientos suaves pueden ayudarnos a liberar las emociones enquistadas y a recuperar nuestra paz interior y la sensación de seguridad.

Mantenerse alejado de la información diaria

Después de vivir una situación traumática personal, seguimos escuchando, leyendo o viendo noticias trágicas a través de los medios de comunicación. Diferentes estudios científicos demuestran que las noticias sobre desastres provocan que las hormonas de estrés proliferen en mayor cantidad por nuestro organismo, como si el trauma nos hubiera ocurrido a nosotros.

Por tanto, alejémonos durante unos días de cualquier información que nos pueda perjudicar aún más. Limitemos la lectura de periódicos y de cualquier noticia que lo único que va a provocarnos es añadir más sufrimiento al que ya tenemos.

Escucha música

La música relajante calma, disminuye la presión arterial y la frecuencia cardiaca. En cualquier momento y en cualquier lugar, podemos escuchar melodías que nos inciten a la paz y la tranquilidad.

Espiritualidad

Cuando una persona sufre una tragedia, normalmente se pone a prueba su fe. Sin embargo, está demostrado que los individuos que tienen creencias espirituales o religiosas se reponen antes de los eventos traumáticos. Creer en algo o pensar que todo sucede por una razón, nos calma y serena. Meditar y conectar con aquello en lo que creemos son formas efectivas para curar el estrés y la ansiedad post-traumática.

Podemos optar por dejar que la tragedia nos lleve a un pozo sin fondo o podemos decidir ser más fuertes. Podemos permitir que los acontecimientos traumáticos nos conviertan en personas vengativas o frías, pero, sin duda, lo mejor es encontrar un sentido y fijarnos como propósito sanarnos y seguir creciendo y evolucionando. 

Leave a Comment

Your email address will not be published.

You may also like